Discrepo tanto con el dicho que reza el blog! Quien te quiere, si te quiere de verdad, no va a querer hacerte sufrir, o almenos de forma innecesaria.El sufrimiento, al igual que la alegría, forma parte de la vida, es inevitable, y es además, lo que te hace conocerte mejor en situaciones de crisis, lo que te ayuda a superar obstáculos y madurar, asumir las responsabilidades de tus actos y superar el complejo que te producen tus imperfecciones. Por tanto, el sufrimiento es necesario porque forma parte del aprendizaje de la vida.
Pero eso no da vía libre para que alguien que supuestamente te quiere te menosprecie, ignore o haga daño de forma gratuita.
Sé que quizás con lo que voy a decir abra la caja de Pandora, porque opiniones van a haber tantas como colores sobre este tema, pero repito, que sólo trato de dar mi punto de vista sobre el asunto.
Merece la pena sufrir por amor? Esta cuestión solo puede ser resuelta de forma individual, pero, estamos hablando de un plano puramente egoísta, es decir "a mi, me compensa pasar por esta situación?" "No merezco más que esto?" etc.
Una vez, una amiga me dijo algo que se me gravó con fuego en la memoria "el amor es GENEROSIDAD". Ciertamente el amor no puede ser verdadero hasta que supera esa capa de autoestima propia en la que únicamente piensas lo que te conviene sin pararte a pensar si lo que tu estás ofreciendo es lo que merece o necesita la otra persona.
Aquí podría entrar en juego la frase de Efrenatto en mi blog "Nadie da lo que no tiene" y aunque las comparaciones son odiosas, no se puede menos que tener en cuenta que forma parte de los Principios Generales de Derecho... (ya me sale la personalidad jurista! y no puedo callarme la frase Ihering en el tema de la posesión "La posesión es el juguete que el hada del derecho ha puesto en la cuna de la doctrina" Cuando alguien le de un sentido jurídico, por favor, que lo comente en la entrada)
Reconduciendo, pienso que cuando alguien te exige sacrificios por amor, bien sea perpetuar una espera innecesaria, tenerte en la retaguardia, esperar que uno siempre la iniciativa, desaparecer cuando conviene sabiendo que por amor/cariño a su regreso estarás esperando, etc. no es amor, es un mecanismo de poder.
Si, cuando sabemos que tenemos a una persona enganchada nos sentimos poderosos, puedo hacer lo que quiera, soy tan fantástica/a que como no va a seguir ahí cuando yo quiera? Me eleva la autoestima cuando estoy decaído/a diciéndome las cosas que bien sabe que necesito oír, palia los momentos de soledad cuando otros me han ido dejando... a ver, esas cosas está bien hacerlas, porque forman parte del caminar juntos, pero no cuando no existe una reciprocidad. Y daos cuenta, todo esta en el plano subjetivo del YO. .
Pero puede, que hagamos esto porque nos dé miedo mirar en un plano más amplio de visión, porque alomejor, lo que vemos más allá de nuestro ombligo no nos gusta, porque sabemos que X satisface nuestras necesidades, pero nosotros no estamos completando a esa persona (los llamados vampiros emocionales) y es más fácil cerrar los ojos que aceptar que no podemos entregar más de si y que es preferible que esa persona vuele sola, porque en la vida seguro que encuentra a alguien que lo valore, acepte y quiera caminar el mismo camino y a la misma velocidad, y por tanto puede ofrecerle cosas que nosotros no. Ah! Puede ofrecer cosas que nosotros NO! Interesante, las personas egoístas no se paran a pensar en esto, porque no quieren asumir que tienen carencias que otro/a SI puede suplir, pero ellos no! -maldito sentimiento de frustración!-
Y llegados a este punto, no es que no exista amor de pareja, es que ni existe amor propio! Porque no quieres crecer asumiendo tus limitaciones!
Y llegados a este punto, no es que no exista amor de pareja, es que ni existe amor propio! Porque no quieres crecer asumiendo tus limitaciones!
Sin duda, el amor es generosidad, y quien te quiere bien NO te hará sufrir, pero te acompañará en el sufrimiento igual que lo hace en las alegrías.
No dejéis de escuchar este pequeño relato, son sólo tres minutos:
No dejéis de escuchar este pequeño relato, son sólo tres minutos:
"Cuando tu estás en una relación y te das cuenta, que pudiendo evitar una migaja de sufrimiento el otro no lo hace es porque todo se ha terminado."
Sibila dixit.
¡Princesa!, veo que el problemilla que tençias de acceso se ha resuelto...y qué alegría me da poder leerte de nuevo, en nuestro rinconcito...:-D.
ResponEliminaBueno, no me puedo extender mucho...no, porque éste es un tema muy manido ya mabas sabemos bien como piensa la una y la otra, con respecto al asunto en cuestión. Sólo puedo añadir que creo que en este ema...pintamos del mismo color...porque no puedo estar más de acuerdo contigo en todo cuanto expresas, con esa absoluta claridad, con que lo manifiestas...Claridad, sinceridad...esas cosillas, que tanto se echan de menos, en algunos momentos y con determinadas personas...
Lo que es la vida!!!, hace poco estuve escribiendo una reflexión (que aún no he publicado), sobre el mismo tema y llegamos, ambas, a utilizar, casi casi la misma frase: "quien bien te quiera...NO te hará llorar".
Chiqui, este blog...ya está completo, de nuevo.
¡Besitos!.
PD: Te debo miau...;-)
PD2: Me chiflan esos corazones de gominola, con sabor a melocotón...ummmmmmmm!!!!.